Precisión, exigencia, emoción, compromiso, elegancia. Todos estos atributos son aplicables a la práctica del tenis y son además, conceptos clave en un sector como el relojero. Rolex lo sabe, y por ello, la firma suiza cuenta con un programa de patrocinios deportivos en los que el tenis ocupa un lugar especial en su historia. Coincidiendo con la celebración estos días en la Ciudad Condal del Barcelona Open Banc Sabadell, que conmemora la 65ª edición del mítico Trofeo Godó en las pistas del Real Club de Tenis de Barcelona, en estas líneas queremos hacer un repaso por el vínculo histórico entre la marca relojera y la práctica de este deporte, democratizado en la actualidad, pero que en sus inicios se asoció a las élites sociales y las clases acomodadas.

 

 

Así, la colaboración entre la firma suiza y el tenis se remonta a 1978, año en el que Rolex se convierte en el “Reloj Oficial” de Wimbledon y que marca el comienzo de una relación duradera en el tiempo y que supone una alianza perfecta entre dos socios impulsados por la búsqueda de la excelencia. A lo largo de más de treinta años está relación se ha ido forjando, viendo crecer el mito de leyendas de este deporte como el sueco Bjön Borg, uno de los mejores tenistas de todos los tiempos y ganador de cinco torneos consecutivos sobre la hierba londinense o las grandes proezas, más recientes, del suizo Roger Federer, aclamado como el mejor tenista de la historia de este deporte y quien ha escrito su nombre con letras de oro en el palmarés del torneo con actuaciones memorables ante rivales como Rafa Nadal, Djokovic, Roddick o el británico Andy Murray en su mítica Centre Court, pista central del All England Club donde se celebra el torneo.

 

 

Además, en todos estos años, la firma relojera ha ido forjando su imagen de precisión, confianza, profesionalidad y rigor en el ámbito del tenis, cerrando acuerdos de patrocinio o colaboración con la ITF (Federación Internacional de Tenis), así como en diferentes torneos dentro de los circuitos de la ATP y la WTA, la Copa Davis o la Fed Cup. Así, la marca está presente en el primer Grand Slam del calendario tenístico internacional, el Australian Open, así como da nombre a los torneos Shanghai Rolex Masters o el Montecarlo Rolex Master además del Barclays ATP World Tour Finals, que reúne a los ocho mejores jugadores de individuales y a los ocho mejores equipos de dobles en el que está considerado como el evento más prestigioso del circuito masculino tras los cuatro torneos de Grand Slam y en el que Rolex sirve de “cronómetro” oficial del torneo.

 

 

Pero todos estos patrocinios deportivos no serían lo que son si además no se apoyase a los deportistas que hacen del tenis el deporte global, competitivo, elegante y emocionante que es. En todos estos años de relación con la práctica de este deporte, Rolex ha apoyado a múltiples figuras del tenis, desde el campeón de todo lo jugable Roger Federer que ya hemos mencionado a otros deportistas de la talla de la ganadora de siete títulos de Grand Slam Justine Henin, la china Li Na, quien con su excelencia y determinación ha redefinido la práctica de este deporte en su China natal, Garbiñe Muguruza, la mejor jugadora española en la actualidad, Angelique Kerber, Ana Ivanovic o la danesa Caroline Wozniacki, entre otras.

 

 

En el capítulo masculino, Rolex apoya los drives, restos y dejadas de jugadores como el francés Jo-Wilfried Tsonga, el búlgaro Grigor Dimitrov, que se ha hecho un hueco en el panorama internacional debido a su gran potencia de saque y que en 2014 alcanzó las semifinales de Wimbledon o el canadiense Milos Raonic, número 3 mundial en la actualidad capaz de lanzar pelotas a más de 230 km/h. El deporte, con los valores que promulga y defiende, además de la cultura, el arte, la ciencia y la exploración, es una de las áreas en las que la firma relojera mantiene su foco, manteniendo en la actualidad patrocinios activos en prestigiosos eventos hípicos, de golf, de automovilismo o de vela, entre otros, y que ya repasaremos en otro post.