En 1999, con motivo de la llegada del nuevo milenio, la histórica firma italiana de joyería Bvlgari quiso celebrar tal efeméride creando el anillo B.zero1, una revolucionaria pieza de diseño innovador e inspirada en el Coliseo de Roma, símbolo de la eternidad de la ciudad y muestra del esplendor del Imperio Romano, declarado en 1980 como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

 

 

Dieciocho años después, y tras haberse elevado esta joya a la categoría de icono de la orfebrería, el diseño, la moda y el lujo, la firma romana acaba de presentar una nueva edición del mítico anillo versionado por la malograda arquitecta iraquí Zaha Hadid, primera mujer en obtener el Premio Pritzker de Arquitectura, homónimo de los Nobel, y considerada una de las más importantes y revolucionarias figuras del sector y todo un referente global en lo que a visión, futuro y modernidad de la sociedad se refiere.

 

 

Considerada como “La reina de las curvas”, Hadid, fallecida el pasado año víctima de un ataque al corazón, recibió el encargo en 2015 y ahora es el despacho que legó (Zaha Hadid Architects) el que ha acabado su trabajo en el rediseño de la legendaria pieza a la que se refirió como “la maravillosa síntesis entre el diseño clásico, la modernidad y la atemporalidad”. Su aportación máxima, además de su creatividad y enorme maestría en esta nueva versión: emplear las mismas técnicas que utilizaba en su obra arquitectónica. Así, la nueva edición del B.zero1 mantiene su geometría pero ahora transformada en unas líneas fluidas que se entrecruzan para formar una delicada filigrana tridimensional que conecta los dos perfiles planos del anillo y en los que, al igual que en su primera versión, se inscribe el logotipo de la casa italiana. Toda una obra maestra que revoluciona la estética de la joyería clásica y que combina el diseño audaz y geométrico de Bvlgari con el distintivo y sinuoso ideario creativo de la estrella de la arquitectura internacional.

 

 

Esta reedición del mítico modelo no es la única que la firma ha llevado a cabo en su casi veinte años de historia, ya que en 2010 el artista británico de origen indio Anish Kaapoor también creó su propia visión transformándolo en una obra de arte contemporáneo con una superficie suave y brillante, muy distinta al modelo original y que a día de hoy supone un clásico dentro de la gama B.zero1.