Verdaderos iconos de estilo y exponente máximo del saber hacer de Bulgari, las creaciones de la casa joyera romana conforman en la actualidad un rico patrimonio que aglutina algunas de las piezas más preciadas de la joyería y la relojería contemporánea. Entre ellas, interpretada de forma realista o de manera geométricamente abstracta, la serpiente siempre ha mantenido una relación especial en el ideario creativo de Bulgari, encarnando sus rasgos más distintivos: amor por el color, yuxtaposición de materiales, inconfundible adaptabilidad y unas técnicas de orfebrería de vanguardia.

Fortalecida por mitos fascinantes, la serpiente ha sido desde la Antigüedad emblema de sabiduría, renovación y vitalidad, adorno y talismán. Bulgari fue uno de los primeros joyeros del Siglo XX que convirtió este motivo milenario en un reloj. En los modelos de los años 40, de diseño muy estilizado, el cuerpo amoldable era de oro amarillo pulido, bien formado por bandas flexibles Tubogas o en una malla de oro.

En los 60, las numerosas piezas sueltas de las serpientes imitaban las escamas del reptil, mientras que la caja del reloj se escondía en su cabeza. En la siguiente década, los 70, la técnica Tubogas confería a los relojes de Serpiente Bulgari un estilo innovador, explorándose novedosas cajas y esferas en todas sus formas posibles, mientras que los materiales podían variar del oro al acero.

Enigmática, audaz, mutante y temida o adorada a partes iguales, la serpiente representa un hito en el diseño y la creatividad de Bulgari. Un referente, un mito. En definitiva, un icono de estilo y diferenciación.