A medio camino entre el ornamento y la escultura, entre la moda y el arte, la joyería representa una de las formas más antiguas y universales de expresión humana, si bien pocas veces se eleva a la categoría de arte por su cercanía a la piel humana y sus connotaciones femeninas, precisas y ornamentales, que lo alejan de los artístico en su sentido más estricto.

Ahora, y hasta el próximo mes de noviembre, el Musée d´Art Moderne de la Ville de París expone en sus salas la exposición “Medusa: joyas y tabús”, una muestra sin precedentes que realiza una mirada contemporánea sobre el universo de la joyería a través de la historia y su relación con diferentes artistas y creativos que, en sus procesos creativos, han tratado de reinventar y revisar los conceptos joyeros respecto del arte, y que cuestiona los límites del arte tradicional.

Así, la exposición reúne más de 400 piezas y joyas creadas por artistas de la talla de Man Ray, Meret Oppenheim, Alexander Calder o Salvador Dalí, entre otros, así como incluye creaciones de joyeros de vanguardia como René Lalique, Suzane Belperron o Line Vautrin, contemporáneos como Gijs Bakker, Otto Künzli o Dorothea Prühl o joyeros de alta gama como Cartier, Van Cleef & Arpels o Victoire de Castellane. También encontramos piezas anónimas de épocas que van desde la prehistoria a los movimientos más modernos como el punk o el hip hop e incluso instalaciones de artistas contemporáneos.

Organizada en torno a cuatro temáticas; identidad, valor, cuerpo y valor, cada sección parte de ideas preconcebidas, a menudo negativas, sobre el universo joyero con el fin de deconstruirlas y revelar el potencial subversivo subyacente de la joyería. Comisionada por Anne Dressen, si eres un amante de la joyería o el arte ya tienes excusa más que suficiente para visitar París, si es que se necesita excusa alguna para visitar la capital francesa.